Tener tu propia Masa Madre de Cultivo (MMC) es una tarea MUY sencilla. Tan sólo debes juntar harina y agua y permitir que fermente de manera natural. Y refrescarla unas 10-12 veces. A partir de ahí tan sólo tendrás que refrescar una vez por semana, pero si haces pan de manera frecuente, tan sólo deberás refrescar el día que haces pan.
En mi libro HATT Apuntes de Panadería, te doy consejos detallados para que tu masa madre tenga un perfil más láctico, para que prospere desde el inicio seleccionando cepas que van a aportar mejor sabor y aromas al pan.
Como es un capítulo largo, al menos te doy algunos TIPS que te van a ayudar mucho:
-Inicia tu primera mezcla con harina, usando zumo de una manzana para hidratarla.
-Manten una temperatura de entre 26 y 30ºC mientras fermenta.
-Haz los máximos refrescos diarios que te permita tu MMC hasta completar 10 a 12 refrescos (esto te llevará unos tres días).
-Si crees que tu masa madre puede doblar en volumen, y después no vas a poder atenderla, es preferible que una vez haya doblado la metas en nevera a 4ºC aprox. El día siguiente retomarás los refrescos.
-Cuando hayas completado todos los refrescos, ya la puedes usar para hacer pan, pero CUIDADO con usarla sin reservar una cantidad para volver a refrescar y almacenar en nevera. No querrás tener que empezar de nuevo esos 12 refrescos 😉
Espero que te sirvan estos consejos.